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VENENOS Y CONTRAVENENOS

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Venenos y Contravenenos: pospornografía en México

Felipe Osornio Panini “Lechedevirgen Trimegisto”

La postpornografía, como propuesta artística y política, realizó una larga peregrinación para llegar a este lado de la frontera. Se arrastró desde su nido en el norte del globo terráqueo hasta desenrollar sus múltiples cabezas de hidra en el sur, perdiendo en el camino la “t” que aparecía en medio de su nombre.

Las diferentes perspectivas y formas de abordar la pos(t)pornografía en Latinoamérica son tan diversas y únicas como los enfoques de cada artista, creador, investigador y activista que ha puesto su mirada y cuerpo en diálogo con este fenómeno mortífero. Esta multiplicidad de enfoques y proliferación de voces en es producto de una serie de procesos locales de ajuste y reinterpretación. Esto ha implicado una serie de ejercicios de colonización y descolonización necesarios para esta ardua labor de adaptación y traducción. Entre alianzas, traiciones, saqueos y préstamos se edificó lo que hoy se produce y entiende como arte pospornográfico en Latinoamérica.

La pospornografía se abrió paso en México a través de un intercambio de venenos y contravenenos. Para desentrañar esta serie de ramificaciones e intercambios podríamos tratar de seguir el hilo del ovillo de Ariadna para salir del laberinto del Minotauro, sin embargo, no lo haremos, pues se trata de un mito eurocéntrico que (justo como le pasó a la postpornografía) no nos ayudaría a entender las abominaciones del sur que no están atrapadas en ningún laberinto, sino sueltas a plenas luz del día.

En su contraparte, se propone una narración que surja desde adentro del intestino de la bestia y que nos permita entender las historias, anécdotas, anclajes y contrapuntos de la invención de la pospornografía en tierras mexicanas.

Testimonio de un performero: El Posporno en México

Voy a escribir desde mi lado del mundo, desde mi rincón y desde mi víscera. Hace seis años este texto no habría sido posible. Como es ya costumbre, no me limito a las formas convencionales de escritura, mi rigor académico no es lo que importa en este escrito. No encontrarán muchas citas, ni tampoco un profundo planteamiento teórico; lo aquí escrito tiene la piel de serpiente, muda según el clima, se devora así mismo si es necesario. Voy a buscar recorrer las pequeñas narrativas locales que circundan y atraviesan esta gran historia que apenas se va construyendo. No es mi intención esclarecer el misterio, sino en todo caso poner mi experiencia al servicio del lector, para darle más pistas.

 Aunque para algunos y algunas (o algunes) la historia del posporno en México comienza con la presentación de la Muestra Marrana en el Ex-Teresa (hasta el año 2015) y con la aparición en nuestro país del documental “Mi sexualidad es una creación artística” de Lucía Egaña, yo trataré de nombrar lo que no se ha nombrado y de realizar una labor de recuperación mucho más consciente de los inicios de lo que conocemos como “posporno”. A diferencia de muchos que escriben la historia de la pospornografía en México desde afuera, yo no sólo la escribo, sino que ayudé a construirla desde adentro.

Todo comienza con un intercambio vía correo electrónico con Diana J. Torres. Esto ocurrió en el 2010, había comenzado a hacer performance apenas un año atrás, decidí un día buscar en google las palabras “arte” y “terrorismo”, entonces apareció frente a mí el sitio web www.pornoterrorismo.com , después de algunos clics me encontré enfrente de escenas de fisting en vivo, uso de agujas, sangre y squirting. A mis apenas 19 años, no había visto nada igual. Decidí escribir un mail a Diana, contándole mis inquietudes como incipiente artista de performance. Comenzó un diálogo que continúa hasta la fecha, nutriéndonos a ambos de la perspectiva del otro. México y España, diferentes preocupaciones, visiones, latitudes y contextos se entremezclaban en nuestras conversaciones.

Le mostré mi obra de aquel entonces, Diana determinó que lo que yo estaba haciendo en aquel momento compartía muchas similitudes con su propia labor, razón por la cual, en su primer libro “Pornoterrorismo” (Txalaparta, 2011) en el apartado de “Otros Pornoterrorismos” aparecemos Rocío Boliver “La Congelada de Uva” y yo, como los únicos dos artistas mexicanos contados dentro de aquel índice de personajes transgresores que comenzábamos a construir lo que ahora podemos llamar un “corpus” de la postpornografía, al lado de muchos otros exponentes como Annie Sprinkle, Ron Athey o Jaime del Val.

Una de las primeras colaboraciones entre Diana y yo tuvo lugar gracias a un video que realicé en específico para “Kabaret Antinavidad”, un evento pensando para recaudar fondos y apoyar la causa del desmontaje del caso 4F[1] y sacar a Patri y Rodrigo de la cárcel. En este video, titulado “Natus Rapta”[2], me concentré en dar mi versión, tanto estética como política, de lo que yo entendía por “pornoterrorismo”, experimentando a nivel visual y corporal con ello como concepto base. Este momento puede considerarse el primer acercamiento a la postpornografía, de forma consciente, en mi obra.

Para este momento yo comenzaba a concebir mi obra dentro de los parámetros de las propuestas queer y postpornográficas pero no fue sino hasta mi encuentro con Sayak Valencia en diciembre de 2011 en la presentación de su libro “Capitalismo Gore”, donde realicé una performance basada en ese mismo texto titulada “Matarife”, cuando se afianzó mi propuesta a dicho discurso estético y político. Al principio, las palabras “queer” y “postpornografía” resultaban crípticas y desconocidas para mí, fue a partir de estos acercamientos cuando me adentré en la investigación y creación artística desde esos puntos de partida. Pronto comencé a conceptualizar mi trabajo dentro de la postpornografía y la teoría queer, permitiéndome construir poco a poco mis propias conclusiones al respecto.

Cabe mencionar que antes de este primer intercambio entre Diana y yo, ya habían ocurrido momentos importantes para el posporno mexicano.  Tal es el caso, por ejemplo, del continuo y feroz trabajo de la Congelada de Uva (de quién hablaremos más adelante) y de la visita de Annie Sprinkle y Beth Stephens en el VI Coloquio “Exceso (in)visible: tráfico y pospornografía” organizado en el año 2009 en “17 Instituto de Estudios Críticos”, en el que también participaron Robert Dufour, Fabián Giménez Gatto, Mónica Mayer y Lorena Wolffer, siendo de gran importancia para el seminal laboratorio de creación pospornográfica en México.

 

Posporno sin T.

Fue gracias al libro “Pornoterrorismo” que Fabián Giménez Gatto, Alejandra Díaz y un servidor, decidimos realizar en el 2012 lo que sería “No.Por.No: primer simposio sobre pospornografía y cultura visual” en Querétaro, el primer simposio en su tipo en México. Yo ya había tomado un seminario con Fabián, titulado “Prostitulogías: erotismo, pornografía y pospornografía en la visualidad contemporánea”, dicho seminario fue de las primeras actividades relacionadas a la pospornografía en la Universidad Autónoma de Querétaro, particularmente en la Facultad de Bellas Artes. A partir de ese momento, la UAQ y Querétaro se convertirían en uno de los epicentros para la articulación de discursos alrededor del posporno en México.

Como antecedente al simposio, existió una “micromuestra de video experimental y postporno” bajo el mismo título de “No.Por.No”, realizada por mí en un espacio independiente llamado “Bibliográfica”, se  trataba de una pequeña muestra de video en un patio de una casa del centro histórico de Querétaro donde se realizó la proyección de varios títulos con corte postpornográfico, o bien relacionados a ello,  incluyendo “Sick: The Life and Death of Bob Flanagan”. Apenas acudió un pequeño grupo de gente, fue la primera vez que la palabra “postpornografía” apareció en la “oferta cultural”, o si quiera en la escena under queretana (si es que ha existido alguna). Recuerdo que vendíamos palomitas de maíz, cabezas de muñecas Barbie cercenadas, ojos reales de chivo en formol adentro de bolsitas de plástico, entre otras cosas, como souvenirs alusivos a la ocasión. Posteriormente el simposio tomaría su nombre de este antecedente.

El simposio, apoyado por la universidad, consiguió juntar en un solo evento a exponentes como Naief Yehya, quien dio una conferencia magistral, y a Rocío Boliver “La Congelada de Uva” quién presentó una pieza de performance titulada “Abre las Piernas”. Para el momento de su presentación no cabía ni un alma más en el patio central de la facultad, cerca de 300 personas alrededor de un escenario al aire libre presenciaron lo que fue, hasta la fecha, el último performance de la Congelada, en Querétaro. La gente aún recuerda con asombro el momento en el que la artista se sentó sobre un cirio prendido, insertándolo dentro de su ano y apagando la vela al instante dentro de su cuerpo.

Además de estas dos participaciones, el simposio contó con proyecciones de video y mesas de discusión alrededor de la pospornografía donde participaron Fabián Giménez Gatto, Alejandra Díaz, Hugo Chávez Mondragón, Iván Mejía y yo, entre otros ponentes. El título en el cartel aparece como “No.Por.No. Primer Simposio sobre Pospornografía y Cultura Visual”. La palabra “pospornografía” aparece sin la letra “t” cambiando de su forma original “post-porn” o “post-pornografía”, comúnmente utilizada en Europa y Estados Unidos. La razón de esta acepción de la palabra, sugerida por Fabián, configura dentro de sí misma la intención de re-territorializar el saber alrededor de las prácticas pospornográficas en Latinoamérica, haciendo alusión a la forma de pronunciación sudaka donde la “t” se pierde, o se aspira, desapareciendo en nuestra lengua como parte de la pronunciación de nuevas configuraciones artísticas, políticas y culturales, acercándose a una tarea decolonial y de confrontación frente al discurso hegemónico y europizante del “Post-Porn” originado desde el “post-porn modernist” de Annie Sprinkle (o quizá desde el supuesto fotógrafo, personaje mitad ficción mitad realidad llamado Wink van Kempen). De esta manera surge la palabra “Posporno” como discurso alterno latinoamericano, mismo caso que ocurriría con la palabra “Cuir” en relación con la Queer Theory que Sayak Valencia recupera y explica a profundidad en su texto “Del Queer al Cuir: ostranénie geopolítica y epistémica desde el sur g-local”[3]. En ambos casos, un simple “error” de pronunciación originó un giro epistémico bastante necesario.

También en el 2012, pero en la Ciudad de México, se realizó el ciclo “Cine y sexo, la mirada femenina” el cual recuperó el trabajo de seis directoras emblemáticas para el cine porno, incluyendo la presencia y trabajo de Candida Royalle, Tristan Taormino, Jennifer Lyon Bell y Liandra Dahl. El ciclo ocupó espacios representativos para la escena cultural y artística de la capital, teniendo como sedes lugares como el Centro Cultural Tlatelolco, la Sala Julio Bracho del Centro Cultural Universitario, el Teatro Bar El Vicio y el Laboratorio Arte Alameda.

 

Nuestros Aquelarres Posporno

En 2013 se llevó acabo la cuarta edición del “Femstival” en varios espacios de la Ciudad de México como Ex -Teresa Arte Actual y el Museo Universitario del Chopo, convocado por el colectivo “Lxs Cirujanas”, quienes preocupadas por la temática de transmutación/transformación social en relación a las propuestas feministas, de género y queer, consolidaron la participación de varios exponentes de la movida posporno barcelonesa dentro del festival, incluyendo a Idoia Millán, Diana J. Torres e Itziar Ziga, entre otros.

Fue a partir de este festival en el que nos encontramos por primera vez en persona Diana y yo, y que junto con Idoia realizamos la presentación del performance “Pornoterrorismo: una performance posporno_poética: video sonora queer gore trash”[4], el cual podría considerarse como el primer performance pornoterrorista realizado en México. La primera imagen que viene a mi cabeza al pensar en dicho encuentro es la de Diana, impregnando su mano ensangrentada en una de las paredes blancas del Museo Universitario del Chopo (se había hecho una herida en la palma de la mano con una navaja accidentalmente al tratar de cortar una botella) mientras exclamaba: “-¡Joder, Arte Contemporáneo!”, algo así como una “pintura rupestre postpornográfica”.

A partir de este momento, comenzaría un intenso intercambio entre los exponentes europeos y mexicanos, particularmente entre quienes nos encontrábamos trabajando el tema en ese momento y los artistas y activistas que venían de Barcelona. Simultáneamente a este proceso se realizó la creación de “Casa Gomorra” definido como “un espacio autogestionado que pretende ser subterfugio de monstruxs variadxs con perspectivas feministas y queer”[5] que propició el afianzamiento de los vínculos entre ambas perspectivas alrededor de las comunidades interesadas en estos temas, entre los cuales resalta el de la pospornografía en nuestro país. Un sin número de artistas y creadores han pasado por este espacio en la capital.

De la misma manera ocurría lo propio en otras partes del país. En Querétaro se llevó acabo la primera proyección de “Muestra Marrana”, muestra internacional de video organizada por Lucía Egaña y Diana J. Torres, enfocada a la proyección de pornografía alternativa y postpornografía cuyo “principal objetivo es mostrar producciones audiovisuales relacionadas con sexualidades marginales y/o subversivas”[6]. Dicha muestra se llevaba a cabo originalmente en Madrid y Barcelona con una regularidad difusa de aproximadamente un año, después de esta primera proyección en el Museo de la Ciudad de Querétaro comenzó el proceso de traslado de la muestra a México, siendo realizada su séptima y última edición hasta el momento en junio de 2015 dentro de Ex -Teresa Arte Actual, convocando a una cantidad de tres mil personas aproximadamente.

Ocurrió bastante en el intervalo entre 2013 y 2015. En Querétaro realizamos el performance “Aquelarre” donde participamos de nueva cuenta Diana, Idoia y yo. Este performance se realizó en el CEFAC (Centro Estatal de Formación Artística y Cultural) de Querétaro, basado en el ritual de la Noche de San Juan y los encuentros entre las prácticas pospornográficas y feministas, con los aquelarres y la tradición de la brujería. Un dato curioso de este performance fue el accidental daño al inmueble propiciado por realizar una hoguera que quemó la cantera del piso del edificio (el cual forma parte del patrimonio cultural de la ciudad) lo cual ocasionó una persecución (paradójicamente similar a la caza de brujas) hacía nuestro trabajo y personas considerándose dicho acto como vandálico. La persecución fue encabezada por el director del recinto, quien sobresaltado por el contenido del performance y basándose en las evidencias que encontró en la basura del lugar, nos acusó de prácticas inmorales, indecentes y todo menos artísticas. Incluso ocultistas o satánicas, pero nunca artísticas. Al final se resolvió el mal entendido gracias a las fotografías que funcionaron como registro del performance, considerando que efectivamente se trataba de un accidente.  El daño al piso fue reparado y la anécdota forma parte de los “Anales imaginarios de la historia del performance en Querétaro”. Un hito igual de relevante, quizá, para la historia no tan imaginaria de la pospornografía en México.[7]

Gracias a la visita de Diana e Idoia, en Querétaro se realizaron otras actividades alrededor de la pospornografía que contemplaban un taller de performance, el cual culminó con una presentación en vivo titulada “Pornoasalto” realizada en el Sindicato de Trabajadores del Estado de Querétaro “Paz y Trabajo” con la colaboración de los alumnos del taller. Estas eventualidades generaron un clima propicio para el desarrollo de lo que sería la primer muestra latinoamericana de pospornografía “21nilla”.

 

Posporno Latino: venenos y contravenenos 

El nombre de la muestra es retomado de la cultura popular mexicana, a partir de la leyenda asociada a la muerte del presidente Benito Juárez, quien se dice fue asesinado por la “Carambada” a partir del consumo de la planta “Asclepias linaria” también conocida como “Veintiunilla”, nombre derivado de sus propiedades para matar a una persona 21 días después de la ingesta de la planta en forma de infusión, sin dejar rastro alguno en el sistema de la víctima. Esta anécdota conectada a la tradición herbolaria y la brujería, así como al contexto mexicano y al imaginario latinoamericano, comparte con el posporno latino la cualidad mortífera de envenenar sistemas y co-romper estructuras con el paso del tiempo, generando intersticios teóricos, políticos y visuales derivados de nuestros respectivos pasados precolombinos místicos hasta nuestros tiempos actuales convulsos.

“21nilla”[8] tuvo dos ediciones (2013 y 2014) en la ciudad de Querétaro, contando con la participación de los exponentes más representativos de la escena posporno en Latinoamérica, incluyendo a Nadia Granados “La Fulminante” (Colombia), Felipe Rivas San Martín (Chile), Acento Frenético (Argentina), entre muchos otros. Cada año se pretendía hacer una curaduría de veintiún videos diferentes que reflexionaran alrededor del posporno, el género y la sexualidad en medios audiovisuales.  Principalmente, mi compañera Blanca Hernández y yo nos encargamos de desarrollar y gestionar la muestra con ayuda de Fabián Giménez Gatto, Alejandra Díaz y Hugo Chávez Mondragón, además del apoyo de la Facultad de Bellas Artes de la UAQ. Las dos ediciones de la muestra se realizaron en espacios alternativos. La primera en la sex-shop “Mujer Bonita” y la segunda en el bar gay “Maximiliano”, lo cual supuso una de las primeras muestras de carácter universitario dedicada a la pospornografía y temáticas similares en espacios alternativos apoyados por una institución en México, generando un choque entre el espacio académico y la escena under de Querétaro. Para el año 2015, durante la planeación de su tercera edición, lamentablemente el proyecto quebró quedando su realización suspendida en el aire.

Sin embargo, para abril de ese mismo año, Sorshamn Lara y yo realizamos una nueva curaduría, rescatando la mayoría de los vídeos que formaron parte de la extinta “21nilla” para formar un compendio que ahora funciona bajo el título de “Posporno Latino”. Dicha muestra se ha presentado hasta el momento en White Bulding de Live Art Development Agency (LADA)[9] en Londres, Reino Unido y en Hangar.org[10], en Barcelona, España (lugar donde se presentaba anteriormente la icónica Muestra Marrana de la que ya hemos hablado arriba, consolidando un ejemplo más de intercambio entre Europa y México para fines de la historia del posporno) y en una última ocasión, la más actual, en Galería Libertad en Querétaro, México.

“21nilla” generó un eco importante en la escena posporno latinoamericana, dando pauta a la realización de otras muestras en el interior del país cuyo perfil se acercaba bastante a los mismos objetivos. Este es el caso de “Posporno en Chiapas”[11], festival de arte porno y pospornográfico realizado en Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de las Casas en Chiapas, teniendo su primera edición en el año 2013 y su segunda edición en 2014, reuniendo a exponentes como Nadia Granados, Daniel B. Chávez y un servidor, entre otros. Igualmente, otros festivales se interesaron en la temática y también reflexionaron en su momento sobre la pospornografía.

A propósito de este ejercicio por hilvanar los diferentes puntos clave de la historia de la escena posporno en Latinoamérica, me permito citar el comentario de Lucía Egaña Rojas en relación a los grupos, colectivos y movimientos que han ido surgiendo a lo largo de estos años, los cuales “habitan la zona de lo fronterizo, generando figuraciones abyectas e inclasificables (…) problematizan asuntos que tienen cierta implicación con su contexto inmediato, y quizá sea esto lo que los distinga de otros trabajos en esta misma línea. Si bien la heteronorma es un asunto que afecta un espectro bastante globalizado, las maneras en las que lo hace son diversas en cada contexto, cosa importante para pensar cómo se encarna y deconstruye el binarismo y la sexualidad hegemónica en el coño sur, en Latinoamérica, o donde sea”[12]

A pesar de que sé que muchos hitos, anécdotas, eventualidades, personajes, figuras y momentos quedan fuera de este breve repaso, y a manera de conclusión, me gustaría clarificar que construir una posible historia sobre el posporno en Latinoamérica resulta una tarea hibrida, fluida y cambiante, que se actualiza incluso en estos mismos momentos y que está abriéndose paso de manera firme, con sus debidas convulsiones y mutaciones, asemejándose a la cepa de un virus que consigue contagiarse y proliferar en casi cualquier contexto.

Sin embargo, hay que asumir que existe un Boom Posporno en México. Cualquiera que trabaja temas medianamente transgresores que apenas y reflexionan sobre el género y la sexualidad creen valientemente que están haciendo arte posporno, pues ellxs se denominan abiertamente queer, cuir, o incluso küyr y no hacen otra cosa más que aparecer desnudos, tomarse fotografías raras y hacer poses cool. A pesar de ello, dejo abierto a discusión y aportaciones a este breve recuento, esperando, al sumar esfuerzos, ayudar a esclarecer el misterio sobre las prácticas pospornográficas en nuestro lado del globo.

***

[1] El Caso 4F hace referencia a los hechos de corrupción policiaca ocurridos en Barcelona el 4 de febrero de 2006. Tras una serie de irregularidades se culpó y encarceló injustamente a varios jóvenes por delitos que no cometieron. Dos de ellos fueron Rodrigo Lanza y Patricia Heras, esta última, poeta transfeminista, durante un permiso penitenciario en 2011 decidió partir de este triste mundo. Toda la información acerca del caso puede encontrarse en esta web: http://www.desmontaje4f.org/

[2] El video “Natus Rapta” puede consultarse en el siguiente enlace: http://www.dailymotion.com/video/k1zjOsoCsb4qVI39mZG

[3] El texto puede encontrarse para su consulta en el siguiente enlace: http://documents.tips/documents/del-queer-al-cuir-valencia-sayak.html

[4] Las fotografías de este performance pueden consultarse en el siguiente enlace: http://goo.gl/Ly46Cf

[5] Tomado de la página de Facebook de “Casa Gomorra”, los detalles sobre este espacio pueden consultarse en el siguiente enlace: http://www.timeoutmexico.mx/df/gay-y-lesbico/casa-gomorra

[6] Tomado de la página web de la muestra, la cual se puede consultar en el siguiente enlace: http://muestramarrana.org/

[7] Una de las pocas imágenes en línea de este performance puede consultarse en el siguiente enlace: https://pornoterrorismo.com/2013/07/28/akelarre/

[8] Los detalles sobre la muestra y sus participantes pueden consultarse en el siguiente enlace: http://21nilla.blogspot.mx/

[9] Los detalles de esta presentación de “Posporno Latino” pueden consultarse en el siguiente enlace: http://www.thisisliveart.co.uk/blog/posporno-latino/

[10] Los detalles de esta segunda presentación de “Posporno Latino” pueden consultarse en el siguiente enlace: https://hangar.org/es/news/catala-mostra-de-videos-de-posporno-llatinoamerica/

[11] Los detalles sobre el festival “Posporno en Chiapas” se pueden consultar en el siguiente enlace: http://pospornoenchiapas.blogspot.mx/

[12] EGAÑA, Lucía, “Una categoría imposible: El Postporno ha muerto, Latinoamérica no existe” publicado en Revista de Artes Visuales ERRATA, 2014. Disponible para su consulta en línea en el siguiente enlace: http://revistaerrata.com/ediciones/errata-12-desobediencias-sexuales/una-categoria-imposible-el-postporno-ha-muerto-latinoamerica-no-existe/

 

Bibliografía

EGAÑA, Lucía, “Una categoría imposible: El Postporno ha muerto, Latinoamérica no existe” publicado en Revista de Artes Visuales ERRATA, 2014, España.

GIMÉNEZ, Fabián (coordinador), “¿Qué hacer después de la orgía? El destino de la imagen en la cultura contemporánea”, libro electrónico, Addenda 15, Discurso Visual, Cenidiap – INBA, 2007, México.

________, Fabián, “Pospornografía”, texto publicado en Revista Estudios Visuales No. 5, 2012, México.

RIVAS, Felipe, “Diga “queer” con la lengua afuera: sobre las confusiones del debate latinoamericano” en: Por un feminismo sin mujeres, Coordinadora Universitaria por la Disidencia Sexual (ed.), Territorios Sexuales Ediciones, 2011, Chile.

TORRES, Diana J., “Pornoterrorismo”, Txalaparta, 2011, España.

VALENCIA, Sayak, “Del Queer al Cuir: ostranénie geopolítica y epistémica desde el sur g-local”, publicado en Queer & Cuir: Políticas de lo Irreal, Lanuza, Fernando R. / Carrasco, Raúl M. (comps.), 2015, México.

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