Skip to content

Plagas y vacunas

Compartir Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook

«La plaga nos llegó como una nueva forma de colonización por el contagio. Remplazó nuestras plumas por jeringas y el sol por la gota congelada de la luna en el sidario»

Prefacio «Loco Afán: Crónicas del sidario» Pedro Lemebel

93 personas trasplantadas han muerto a causa de Covid-19 desde el inicio de la pandemia en México, y yo podría haber sido una de ellas.

Las personas trasplantadas somos parte de los grupos de riesgo debido a que tomamos medicamentos inmunosupresores para evitar el rechazo del órgano trasplantado, sin embargo NO HEMOS SIDO TOMADXS EN CUENTA como grupo de prioridad en la estrategia nacional de vacunación.

Ciegamente se han enfocado en personas mayores de 50/60 años como único segmento poblacional de riesgo, dejando fuera a todas las personas que viven con enfermedades autoinmunes o inmunodeficiencias que no respetan sesgos de edad como lupus, esclerosis múltiple, cáncer o VIH/SIDA.

A esto habría que sumarle las líneas interseccionales de género, raza y clase, para poder percibir a todxs aquellxs que han sido sistemáticamente excluidxs por mecanismos históricos de discriminación y violencia, y que ahora la pagan doble con los efectos de la pandemia como las comunidades trans, no binarias, cuir, etc.

Cualquiera de nosotrxs podría enfermar gravemente por covid y morir como han muerto ya más de 221 mil personas en México a causa de esta enfermedad (cifras al 19 de mayo de 2021).

En 1994, durante la marcha del Gay Pride en New York, Pedro Lemebel realizó un performance que consistió en presentarse ataviado con una aureola de jeringas y una pancarta con la leyenda «Chile Returns AIDS» («Chile (les) regresa el SIDA») como una acción de denuncia en relación a la clara desigualdad social entre el norte y sur global en torno a la pandemia del VIH.

Pedro Lemebel en Performance durante marcha Gay Pride en New York 1994, con el mensaje: «Chile (les) regresa el SIDA»

Ahora, 27 años después, vivimos una nueva pandemia en la que se repiten los mismos modelos de desigualdad vertical pero intensificados por una crisis económica global, la falta de acceso a servicios médicos, la indolencia de quienes no les importa cuidarse y cuidar a lxs otrxs, así como la injusta distribución de vacunas que claramente ha beneficiado a países ricos y de primer mundo por encima y acosta de países en desarrollo o «tercermundistas».

México sólo ha alcanzado a vacunar al 10.85% de la población (12,7 millones de habitantes vacunados de un total de 117 millones. Cifras al 5 de mayo de 2021), mientras tan sólo el vecino del norte, Estados Unidos, ya tiene un 46% de su población con al menos una dosis de la vacuna. Vivimos los estragos de un colonialismo voraz y un capitalismo despiadado que justifica las muertes de tantas personas en una «guerra» microbiológica que no parece tener fin y una carrera mundial por «volver a la normalidad», una normalidad que ya no existe. Las personas trasplantadas hemos tenido que luchar por nuestras vidas múltiples veces, sintiendo cómo nos consumimos en eternas listas de espera, entre hospitales, estudios de laboratorio, conectados a máquinas y sometidos a tratamientos devastadores.

Nos queda seguir luchando a contracorriente en un mar de incertidumbre, mientras otrxs más afortunadxs disfrutan de lo que queda de este mundo en ruinas.

Este es un homenaje a Lemebel y a todxs lxs que seguimos luchando por nuestras vidas.

Concepto, indumentaria y texto Lechedevirgen Trimegisto

Dirección de fotografía HacHe Herani

Compartir Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook

Be First to Comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *